Últimos artículos:

Dicen en Inglaterra que el full-breakfast o fry-up es el desayuno diario de obreros, camioneros y hombres de trabajo duro; lo mismo en verano que en invierno. La gente ordinaria se reserva para los fines de semana y lo prepara en casa, algo que no tiene punto de comparación con los que te encuentras en cafeterías y pubs. Al menos mis intentos en Londres o en algún bar de carretera, por cinco dignas libras, no me han dejado el mismo recuerdo. Cuando no era el chorizo sin mucho sabor, eran los frijoles resecos.

Con el tiempo uno se va enamorando del desayuno inglés de media mañana del sábado o el domingo, va aprendiendo a comerlo como se debe: pinchando con el tenedor trozos de morcilla, bacon, salchicha, champiñones y, por último, va el de pan tostado que lo acabas mojando una veces en el huevo frito, otras en los frijoles o en la salsa de los tomates. Con el tiempo también aprendes a sacrificarte durante toda la semana por él y a dejarte llevar por todas sus calorías.

El desayuno inglés es de lo que más echo de menos de Inglaterra aunque estoy empezando a incorporarlo en el menú para agasajar a los amigos que me acogen en su casa con esta parte de la cuisine inglesa, tan vilipendiada. El fry-up se está convirtiendo en una liturgia allá donde vamos. De momento ha recibido aplausos en Niza y en Buenos Aires hubo hasta dos sesiones. Fuera de Reino Unido y las ex colonias británicas,  lo más difícil de encontrar son los baked beans (frijoles blancos con salsa de tomate).

Christmas Day en Inglaterra, 2010

Lo que incluye el desayuno depende de cada uno, hay quienes lo preparan con cinco, ocho o hasta  diez ingredientes.  Mi favorito tiene una salchicha de puerco, trozos de morcilla, bacon y champiñones; los frijoles, tomates perita enteros pelados, huevo frito y tostadas con zumo de naranja para empezar y continuar con un té negro con leche.

Uno de los secretos es que todo debe estar listo al mismo tiempo. Como normalmente las cocinas no tienen más cuatro hornillas, lo mejor es encender el horno a muy baja temperatura y poner una bandeja para ir pasando lo que se va terminando y que todo se mantenga caliente. Nada se fríe en mucho aceite, excepto los huevos.

El ritual comienza con los chorizos -lo que más tarda- que se van friendo lentamente dándole la vuelta para que el color quede parejo, incuso  por los costados. Al mismo tiempo se ponen a calentar por separado los frijoles y los tomates en su jugo con el fuego muy bajo para que no se queden resecos mientras se va cocinando el resto de cosas.  Le siguen, en orden, los champiñones cortados en láminas finas, se saltean en un poco de aceite y cuando están listos se pasan al horno con los chorizos, que para entonces deben estar ya cocinados. Al fondo del horno podemos colocar los platos que se vayan calentando.

Desayuno inglés en Buenos Aires.

Le toca el turno al bacon y al mismo tiempo empezamos a tostar el pan. Continuamos con la morcilla, cortada en trozos redondos de unos 100 centímetros.  Seguimos poniendo más tostadas (dos o tres por persona) y esperamos a que se enfríen un poco para untarle mantequilla, una costumbre que solo le he visto a los ingleses. Dicen que así la tostada se mantiene crujiente. A la vez vamos exprimiendo las naranjas para el zumo y preparando el té.

Ya es hora de servir los platos y justo en este momento se empiezan a freír los huevos.  Aquí es cuando se necesita ayuda porque mientras alguien sirve, otro debe freír los huevos de uno en uno. Todo hay que hacerlo rápido. Es mejor usar platos grandes para que todo quepa, incluso las tostadas. Se sirven a un lado los frijoles y un tomate entero pelado con un poco de juego y pimienta negra por encima. Al otro lado van el bacon y las tostadas; y en el medio, el chorizo, la morcilla y los champiñones. Hay quienes prefieren el huevo encima de la tostada. A medida que se va acabando un plato hay que ponerlo en la mesa y empezar a comer, aunque el anfitrión siga en la cocina con su último huevo.

Cómo preparar los baked beans

Es lo más difícil de encontrar. En Estados Unidos, por ejemplo, puedes comprar la lata que dice por fuera baked beans pero no tienen el mismo sabor. Para acercarse lo más posible a la receta original simplemente basta con una lata de frijoles blancos ya blandos y lo pones a cocinar con la misma agua que trae. A esto le añades tomillo, laurel, un poco de puré de tomate, un caldo de pollo y lo dejas a fuego lento durante veinte minutos. Por último, le agregas una cucharada de azúcar pues los baked beans son ligeramente dulces. Lo importante es ir probando hasta conseguir el sabor original. Claro que para esto habrá que tener a mano a un inglés.

Preparando un desayuno en Niza para mi amiga Lídice.

Receta original si estás en Inglaterra (para dos)

  1. Una lata de baked beans
  2. Una lata de tomates pera enteros y sin piel.
  3. Dos sausages de puerco (el sabor es a medio camino entre la salchicha y el chorizo).
  4. Dos champiñones medianos y cortados en láminas.
  5. Cuatro tiras de bacon crudo.
  6. Dos huevos, de gallina de campo a ser posible.
  7. Una morcilla (black pudding) cruda y troceada.
  8. Pan en rebanadas.

Además de estos ingredientes hay quienes optan por el hash brown (una especie de puré de patatas pasado por la sartén) o pan frito en aceite.



  1. Lidice (Responder) el viernes, 4 de noviembre, 2011

    Ay, si como nos gusto!!!!!!!!!! Tienen qué volver! Besitos muchos